miércoles, 6 de abril de 2011

... Continuacion...

Al resolver una encrucijada del laberinto se encontraron Antonio y José, Tomaron el siguiente pasillo junto, se sentaron a descansar, a comer y tomar unos aperitivos que llevaban en sus mochilas. De repente todo comenzó a temblar, miraron hacia arriba, los asientos tomaban forma de hombres lobos fusionados con árbol, su piel era de corteza, aullaron como los mejores, y comentaron que estaban cansados de la irrespetuosidad de los humanos.
 
Desde lejos pudimos ver esta escena donde Antonio y José salieron a los piques, nos acercamos y entablamos una conversación con estas criaturas, nos contaron que en tiempos antiguos el ser humano había hecho un trato con su raza y consistía en que debían permanecer ocultos, pero con el tiempo no quedo lugar donde esconderse, pues habían talado sus bosques, y recurrieron al laberinto desabitado. Al esconderse se quedaban con toda su magia, oculta utilizable solo para ellos...

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